
"Villa Amalia" es la quinta colaboración entre la genial actriz francesa Isabelle Huppert y el director galo Benoît Jacquot. El guión esta basado en la novela homónima de Pascual Quignard y ha sido adaptado para el cine por el propio director y Julien Boivent.
En esta película Huppert vuelve a interpretar a una pianista tras la fantástica cinta de Haneke titulada "La pianista".
Esta vez, el argumento trata de retratar la soledad y la libertad que lleva aparejada. Ann (Isabelle Hupert) descubre a su marido besando a otra mujer. Este acto será el desencadenante para que la protagonista decida romper con todo y desaparecer del mundanal ruido. Para ello, vende todas sus posesiones, abandona su exitosa carrera como pianista y emprende un viaje con el objetivo de encontrase.
La mayoría de las veces observaremos al personaje avanzar hacia delante, con planos en la que la veremos de espaldas dirigiéndose sin rumbo fijo a su destino.
Afortunadamente, un amigo del pasado (Jean-Hugues Anglade), aparece y la ayuda en su búsqueda del lugar perfecto, que será una villa abandonada situada en una isla perdida en lo alto de un acantilado.
La trama no ahonda en las razones del personaje sino en su afán de emprender una nueva vida cortando de raíz con su pasado. Esta aspiración de romper con todo, es algo que todo ser humano sueña con hacer pero que muy pocos llegan a realizar, por lo que resulta muy gratificante seguir a este personaje que tiene el valor de realizarlo.
Destaca también, la fotografía realizada por Caroline Champetier, y la música de Bruno Coulais, responsable también de la banda sonora de películas como "Los Chicos del Coro" y "Los mundos de Coraline".
La presencia de la genial actriz francesa eleva el film a un estadio muy alto que hará disfrutar enormemente al espectador pues, sin ningún aspaviento, consigue transmitir todo aquello que pasa por la cabeza del personaje.















