
EL MEJOR POP NACIONAL INUNDA MIRANDA DE EBRO
Con la gran ilusión de vivir un fin de semana festivo escuchando el mejor pop nacional, Indysilence hizo la mochila y se trasladó por primera vez ,y bajo la constante amenaza de una climatología adversa, a la localidad burgalesa de Miranda De Ebro. Destino: Ebrovisión 09, un festival que aunque tiene una infraestructura y presupuesto menor que el Contempopránea coincide con éste en la filosofía musical que ofrece.
Ubicados en un hotel próximo al Multifuncional de Bayas, lugar donde se realizaron los conciertos de noche del viernes y sábado del Ebrovisión, nos sorprendía la gran expectación que se había creado en la presente edición, con más de 12000 asistentes de numerosas Comunidades Autónomas, una heterogeneidad de procedencias en donde prevalecía las ganas de ponerle buena cara al mal tiempo, es decir, ilusión por ver a los mejores grupos nacionales dentro de un buen rollo generalizado. Este aspecto fue tan abrumador que es realmente la esencia que me guardo tras la finalización de este viaje.
Con una organización exquisita, no faltó detalle en ninguna de las actividades programadas en el cartel: los conciertos de día se trasladaron por motivos de logística a la mítica antigua Fábrica de Tornillos, en donde se logró un aceptable sonido; la paellada del centro fue otro éxito de público y diversión; y lo conciertos del Multifuncional ofrecieron lo que todo el mundo esperaba, ninguna cancelación y buen sonido, todo esto condimentado con bebidas y alimentos cuyo precios no eran abusivos junto al marchandising de una gran variedad de artículos pop.
A continuación os hacemos llegar por días todo lo que ofrecieron los grupos invitados al Ebrovisión 09:
VIERNES, 18 de Sept.
Templeton es una banda cántabra que ha emergido recientemente por hacer un pop-rock muy actual con letras pegadizas en castellano. Sus seis integrantes desgranaron lo que ha sido para ellos el primer álbum de estudio publicado a principios de año titulado “Exposición Universal” (Subterfuge Records/Arindelle Records, 09). En este álbum se encuentras tres canciones de especial mención, que ganaron enteros cuando fueron tocadas en directo:”Las casa de verano e invierno”, “La la la” (ambas con cierta reminiscencia planetaria de la primera época) y “Brasil”, en donde aquí el aroma circense recuerda más al Niño Gusano. Media entrada en el Multifuncional de las Bayas para un grupo aún desconocido que, si continúan con su buen hacer en directo, esta abocado a subir un escalafón en los carteles de los festivales nacionales.

Con la mitad del público aún sin aparecer por el Multifuncional de Bayas, subieron al escenario los granadinos Niños Mutantes, agradeciendo pisar por primera vez el escenario del Ebrovisión. Poquito a poco, como es costumbre en los Mutantes, fueron convenciendo a la gente y en su de menos a más, iniciaron la sesión con “Arañicas” para seguir con un clasicazo, que para disgusto mío lo soltaron demasiado pronto, como es “Katherine”, seguida de “No sabías que era tu oportunidad” e ir calentando un poco el ambiente. Quitándole por una vez el protagonismo a Juan Alberto, Andrés López, guitarrista de la banda, nos contaba que habían hecho una odisea de viaje subidos en su “furgo”, aunque repusieron fuerzas en Lerma a base de cochinillo (no está mal el plan tampoco) para presentar “En avión”. Muy dicharacheros, Juan Alberto dedicaba “No puedo más contigo” a Migue Castañeda, bajista, por su paciencia en las habitaciones compartidas de hotel, y “Oso polar” a todos los osos polares presentes en la sala. El ritmo subió hasta sorprendernos dando saltos con “Te favorece tanto estar callada”, “Ayurveda” y otro clásico de su primer disco "Mano, Parque, Paseo" (Astro discos, 98) “Veneno-Polen”, para cerrar con la enésima vez que escuchamos su versión de “Como yo te amo” en directo, detalle que al resto del personal le encantó.

Invadiendo de flores el escenario aparecieron unos Sidonie cómodos en un escenario que han pisado ya en varias ocasiones. Venían a presentarnos su nuevo disco "El incendio" (Sony, 09), cuyo éxito es indiscutible ya que ha ocupado el número cuatro en la lista de más vendidos de nuestro país. Con gran energía, eso nunca les falta, defendieron sus nuevos temas con un público volcado con ellos desde los primeros compases del concierto. Abrieron con “Nuestro baile del viernes”, seguida de “Boheme”, que el público coreaba como un miembro más de la banda. Lástima que haya variado tanto el estilo de Sidonie desde sus inicios hasta la fecha, ha sufrido una mutación tal que cuando a mitad del concierto tocaron “Sidonie goes to Varanasi”, la mayoría de público no reconocía esa genial mezcla que hacían antes de pop con psicodelia. Ahora han pasado a un pop cantado en castellano, efectivo según las ventas pero sin la chispa de antes, donde ya sólo nos envuelve el sonido del sitar en ciertas licencias que hacen al pasado. Desgranando su nuevo trabajo, nos presentaron “Por ti” como una habanera que más bien tenía sabor tejano, para seguir con “En mi garganta”, o el nuevo single “El incendio” sin olvidar el primer single de su primer trabajo homónimo del 2001 “Feelin’ down’” y volver loco al respetable con “Fascinado”. Tras desaparecer unos minutos volvieron con fuerza para ofrecernos “On the sofa” y terminar con una versión extendida de “Sidonie goes to Moog” que no dejó indiferente a nadie.

Decir que el plato fuerte de la noche fue Vetusta Morla me deja un poco abrumado. Pensar que con un solo disco pueden escalar a ese podio en cualquier festival nacional es tan sorprendente como vertiginoso. Pero, si no tiene cuidado, el huracán Morla puede verse sumido a un proceso de sobreexplotación masiva en directo de un material que es muy limitado, aspecto que puede llegar a ir en su contra si no reposan un poco y empiezan a darle al proceso creativo para un próximo álbum. En Miranda actuaban por segunda vez (la primera vez fue el año pasado en la Fabrica de Tornillos cuando aún no habían obtenido el éxito actual), pero su extensa gira los está llevando a repetir bolos, aspecto que el manager debería meditar… si no quieren vivir en primera persona el refrán popular <pan para hoy y hambre para mañana>. Técnicamente hablando, el concierto fue perfecto, no falló nada: un rotundo directo en donde las guitarras (de acordes simples pero pegadizas) junto con una brutal potencia en la percusión hacen que te envuelvan desde el primer momento; una voz peculiar, personal y muy cercana a despertar emociones, lo cual hace que sea propensa a ser continuamente tarareada (tal y como pasara con Los Piratas); y por último, unas composiciones, que si ser del todo complejas, comunican un mensaje y transmiten; es decir, pop en esencia vitalista y animoso del agrado de una gran diversidad de oyentes.

Fue con “Autocrítica” donde comenzó una hora y media de delirio, porque el nivel de los fans, grupies y seguidores de estos madrileños va camino, como he dicho antes, de hacer historia dentro el indie nacional. La voz de Pucho es real, pone los pelos de punta. Destacamos el poderío emocional de “Copenhague” y “Un día en el mundo”, donde seguro se rasgarían las gargantas cientos de personas. Aunque para servidor sigue siendo “La marea” su más delicada y bella de todas las composiciones que pudimos escuchar el viernes, su medio tiempo, rítmicamente perfecto, explota en directo con un éxtasis final de locura que le proporciona cierto encanto. “Valiente” fue otro de los momentos álgidos del concierto junto con “Sálvese quien pueda” y su ya archiconocido “Sharabbey road”, un final bien conocido para los que repiten con la banda que va unido a saltos, brincos y un juego de tarareos y cánticos que está marcando a toda una generación.

Con Delorean tuvimos la primera y más inesperada decepción del festival, y anada que teníamos ganas de su directo….! Su nuevo Ep “Ayrton Senna” (Mushroom Pillow, 09) es brutalmente bueno, y buena cuenta de ello hacen en Pitchfork dándole una calificación de 8’5, algo insólito para un grupo español. Y es que la calidad no esta reñida con la procedencia; me ha llegado el rumor que los amigos de Pitchfork no pueden dejar de bailar con “Deli” o “Seasun”…, ni yo tampoco. Su directo ya es otra historia. Con muchos problemas de sonido en los teclados de Unai Lazcano y una voz un tanto difusa como inapreciable en ciertas fases del concierto, como por ejemplo en “Deli”, hizo que su actuación del Ebrovisión fuera tan floja como fugaz. La mayoría de los temas estaban mutados en directo con ciertas fórmulas machaconas que enturbiaban la calidad del trabajo de estudio, aspecto que pudimos percibir de manera clara en su exitoso “As time breaks off” en el ocaso de su actuación. Con Delorean ya llevamos dos desilusiones… ¡esperemos que a la tercera vaya la vencida!


SÁBADO, 19 de Sept.
Con la misma afluencia de público que en el concierto que ocupaba el mismo horario el viernes (media entrada), Alejandro Díez y sus secuaces salieron a la palestra para presentar su nuevo Lp “Aeropuerto” (Elefan, 09), en donde el pop vitalista, colorista y siempre gratificante de Cooper se hizo dueño de la situación. Con un directo impecable empezaron a desgranar clásicos como “Cerca del Sol” o “747”, entremezclados con los temas más directos del mencionado último trabajo, así destacamos “Hyde Park”, “El sur” o “Círculo Polar”. Alejandro Díez, en activo desde el 1986 primeramente con Los Flechazos y desde el 2000 con Cooper, posee unas tablas en el escenario que pocos artistas pop tienen en el panorama nacional, aspecto que se plasma en la calidad musical de su directo.

Uno de los platos fuertes de esta edición del Ebrovisión, eran los vigueses afincados en Barcelona Catpeople por dos razones: era la primera vez que pisaban el escenario de Miranda de Ebro y además venían presentando uno de los mejores discos nacionales (por no decir el mejor) del pasado año, que lleva por título What’s the time Mr Wolf? (Pias records, 08).
Para comenzar el show, decidieron coger la guitarra acústica, versionando sus propias canciones. De este modo abrieron con “Next hours”, para seguir con una revisión acúsica de “Looks like dogs” o “Stumble in Vigo”. Tras aburrir un poco al personal y que la gente pidiera caña, Adrián cayó en la cuenta de que estaba en un festival y además era sábado e imprimieron más ritmo al concierto con “Sister” que consiguió despertar al respetable y hacerles cantar. Además nos presentaron lo que será su segundo sencillo de este último álbum, cuyo video habían grabado recientemente y ese no es otro que “In Silence”, otro rotundo temazo que subió los ánimos de los numerosos fans allí congregados. Otra bajada de ritmo fue la versión acústica que se han acostumbrado a tocar de “Goodbye Angel”, sinceramente prefiero la versión original, para acabar con los grandes temas de su primer album Reel #1 (Pupilo records, 06), como son “Mexican life” y “Radio” muy celebradas por el público. El sonido de Catpeople es indiscutible, eso es irrevocable, quizás en esta ocasión fallaran un poco en el repertorio.

La apuesta más arriesgada de la noche del sábado sin duda corría a cargo de The Right Ons, saliéndose de la norma pop que abundaba en el cartel y deleitándonos con el mejor funk/rock que se hace en nuestro país. Este grupo, formado en 2006 ya cuenta con dos discos, el homónimo The Right Ons (2ferrecords, 07) y Look Inside Now! (2ferrecords, 09), donde se nota el rodaje de sus miembros, que han pasado por grupos como Jet lag, Anyones o Sugar soul shakers.

Con tremendas dosis de energía y la voz rasgada de todos y cada uno de sus miembros (¡Si, cantan todos, hasta el batería!) defendieron un setlist lleno de vitalidad que no nos dejó parar un momento. Sonaron temas como “That´s New York” o el primer single del último disco “Thanks”, para terminar con “Tell me ‘bout the good times” y dejarnos con un buen sabor de boca. Nos veremos en la próxima.

Y llegó el sentimiento y la emoción de que algo grande puede ocurrir… y con ello la gran fiesta. Hablando con mis amigos del foro de Exiliados llegamos a una misma conclusión en relación a Love of Lesbian: “nunca dejan de sorprendernos”. Siempre sales con una sonrisa de oreja a oreja y la camiseta empapada en sudor. No se les puede negar a Santi Balmes y cía. que no den el 200% en cada concierto, pero lo del Ebrovisión resultó si cabe más mágico que nunca. Será el lugar, será la gente congregada fanática de John Boy, o será que ya hacía falta traspasar los límites estipuladamente correctos sobre el escenario y montarla parda para animar el corazón de los asistentes.

Sumidos todos a una, Santi Balmes nos enseñó el “Lugar donde solíamos gritar” pieza de apertura y fundamental en su nuevo trabajo “1999 o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna” (Music bus, 09), tercer álbum en castellano que cuenta una historia de una pareja como leif motiv para dejar volar la imaginación con respecto a sus vidas: pasión, desamor, reencuentro,… Evidentemente, descargaron el peso de su actuación en las canciones de este último álbum. Y no es para menos porque es todo un lujo poder corear algunas de las mejores composiciones de la banda tales como: “Segundo asalto”, “Te hiero mucho (historia del amante guisante)” que será el nuevo clip de la banda, e “Incendios de nieve” en donde aconteció el mejor momento del festival cuando, alentados por Santi, el público gritaba y se desgañitaba coreando el estribillo de tendencia in crecente de dicho tema, algo mágico que pocos grupos consiguen transmitir a la totalidad de asistentes. En dicho tema, Santi dedicó un guiño a su <banda especial>, cosa que suele ir en la personalidad de tremendo artista, en donde la humildad y la cercanía de la banda con el público es un hecho palpable en cada concierto de los lesbianos, algo de agradecer en un festival de gente joven amante de la buena música. Repasaron algunos temas de su anterior álbum como fue “Los colores de una sombra” y “Me amo”, siendo este último un tema indispensable, ya que su directo supera descaradamente al disco. Antes del correspondiente bis, en donde se incremento de manera exponencial el ambiente festivo, se despidieron con la coreada “Club de fans de John Boy” cuyas camisetas hicieron furor en el merchandising de la banda que estaba en el pasillo del recinto. Ya en el desenlace final del concierto tocaron “Miau” y “Houston, tenemos un problema” combinada con el clásico de los argentinos The Sacados “Ritmo de la noche”, y recombinando ambas con la pegadiza “Shiwa”, es decir la pista del Multifuncional se convirtió en una verbena de lo más animada. La banda entendió que la juerga debía continuar cuando Juanra Planell (bajista de la banda) y Santi decidieron bajar al público para los abrazaran y vapulearan mientras el tema “Algunas plantas” sonaba pinchado en disco. Con todo ello, ánimo a todos los que no hayan vivido un concierto de esta banda barcelonesa a que se animen a verlos porque con la entrada hay premio…

Difícil papeleta les tocó a Cycle, después de la fiesta más absoluta vivida en el concierto de Love of Lesbian. Era la primera vez que veía a Cycle desde que llegara el nuevo vocalista, Matthias Freund. La verdad es que de voz anda justito pero el directo ha ganado en dinamismo, aunque también ha perdido el misticismo del antiguo vocalista Luke Donovan. En cuanto a La China, sus modelitos y contoneos no tienen precio pero todavía le falta algo para conectar con el público. Centrándonos en el repertorio, sonaron temas de su nuevos disco Sleepwalker (Subterfuge, 09) como “Obsesion” o “Back for Good, Dreamer”, junto con temas de su primer álbum Weak on the Rocks (Subterfuge, 05) como “Mechanical”, “Apple Tree”, una de mis favoritas y cómo no para cerrar quedó la esperadísima “Confusion!!” que fue la única que animó al público.

Fotografía y Redacción : Helena Blanca // Enrique Insa