Si en el año pasado empezábamos nuestra crónica con un <esto ya no hay quien lo pare> , este año debemos abrir con un irónico <qué alguien pare al Estrella Levante SOS 4.8, que el año que viene no vamos a caber…>. Llenazo absoluto para el primer macrofestival de los que se vienen celebrándose en épocas de clima bondadoso, aspecto que, junto a un equilibrado cartel musical y demás propuestas artísticas, ayudaría bastante a la venta masiva de abonos. Con una organización perfecta (nada de colas en barras, entrada al auditorio,…) digna de mención, estamos ante la verdadera alternativa a corto plazo al FIB, en donde a día de hoy el público nacional es mayoría. Destacamos, como no, el recinto ferial de La Fica de Murcia, ubicado en una zona de fácil accesibilidad y relativamente cerca del centro de la ciudad, todo un lujo.

Si además de la odisea de conciertos te sobró tiempo para alguna de las múltiples actividades artísticas que se realizaron en los dos días de festival, ¡enhorabuena!, porque en nuestro caso fue utópico e imposible…. Ahora sí!, prepárate porque de música te vas a empapar bien. Aquí va nuestra experiencia en el Estrella Levante SOS 4.8.:
VIERNES, 30 DE ABRIL DE 2010 - ESTRELLA LEVANTE SOS 4.8

Con todavía poquita gente congregada (había casi más expectación en la zona destinada a crearte tu propio cartel) se presentaron The Sunday Drivers, encargados de abrir el escenario principal de esta nueva edición del festival murciano. Muy técnicos en su directo, atinaron con el setlist y consiguieron dar un concierto redondo. La sencillez con la que consiguen transmitirnos su música en directo es abrumadora, llegando y tocando la fibra a un público que, conforme avanzaba la actuación, se iba posicionando frente al Escenario Estrella Levante. Presentaban su último trabajo de estudio (posiblemente el último porque corren rumores de posible disolución de la banda) “The End Of Maiden Trip”, en donde brillaron por si solas canciones como “My plan” o “(Hola) to see the animals”, compaginadas perfectamente con las ya clásicas “‘Rainbows of Colours’, “On my Mind”, “Do It”, ‘My Plan’. Y para cierre, lo de siempre, el ‘Little Heart Attacks’. En esto ya podían variar un poco, que aunque gusta ya suele cansar...
Las segundas oportunidades nunca son buenas, y salvo excepciones, siempre se cumple. Este, desgraciadamente, es el caso de The Horrors. Tras una desafortunada actuación en la pasada edición del Primavera Sound, les dimos una nueva oportunidad pero su directo no convence. Mucho más serios desde que publicaran su segundo álbum “Primary Colours", que les hizo dar un giro de 180º y convencernos con un gran trabajo, dejaron atrás sus actuaciones destructivas y salvajes, más recordadas por los incidentes que por lo puramente musical. Abrieron fuego con “Mirror’s image” y se centraron en su segundo disco. Hasta el temazo “Who can say” nos sonó anodino y sin fuerza. En resumen, un concierto demasiado lineal y sucio. Necesitan mejorar.

Grata sorpresa nos llevamos con The Leadings. Estos murcianos fueron capaces de meterse al público en el bolsillo, también es verdad que jugaban en casa, a base de ritmos bailables y un sonido atronador que pocas veces disfrutamos en el Escenario Jägermeister. Además estábamos de aniversario, su primer disco homónimo cumplía un añito y quisieron celebrarlo con todos los presentes soltando temazos como “Different world” o “Out of control” que fue el momento culmen, junto con los covers de “Relax” de Frankie Goes to Hollywood o “In your eyes” de Kylie Minogue, presentada como una amiga de Murcia. Los apuntamos para próximas ocasiones.

Mucha era la gente que elegía a Crystal Castles, en detrimento de Los Planetas, y abarrotaba el Escenario Jägermeister. Nathan Kath y Christopher Chartrand, encargado de la percusión en sus actuaciones en directo, invadieron el escenario de ruido hasta la aparición de Alice Glass, que provocó una auténtica revolución. Su actuación fue de menos a más, y gracias, porque soltaron una tempranera “Courtship dating” que para nuestra desgracia fue destrozada sin pudor. Y es que Alice, como poseída, no hacía más que tirarse al público y dar saltos por el escenario, revolcándose por el suelo y perdiendo de vez en cuando su micro. La gente parecía invadida por la locura general y su actuación se convertía en una auténtica rave donde nadie se quedaba impasible. Así pudimos bailar y disfrutar de temazos como “Empathy” o “Doe deer”, incluídas en su último disco homónimo publicado en 2010. Momentazos de la actuación fueron “Vanished” y “Baptism” que nos hicieron sudar. Se nos hizo corto y eso es siempre buena señal.

Y así llegó el momento más esperado para los debutantes en ver a los escoceses Franz Ferdinand, ya que para los otros fans que han tenido la oportunidad de verles en pasadas ocasiones (en donde me incluyo) debe de ser menos motivador que en antaño; y más aún si sumamos la constante repetitividad de su setlist en sus actuaciones, en donde se incluye también los mismos desvaríos de percusión en el tramo final del concierto. Además el bajo sonido que desarrollaron durante la actuación en el escenario Estrella Levante del SOS 4.8 fue una de las notas discordantes que no esperaba vivir, toda una lástima. En cambio, para los que se estrenaban con los de Glasgow es de suponer que la experiencia viene a ser óptima, en donde los verdaderos hits de desatadas guitarras afiladas tales como “Jacqueline”, “Take me out”, "Darts of pleasure” o su reciente single “No you girls” llenan de energía al masivo público y les impulsaba a saltar y sudar hasta la extenuación. Y al final, ese latigazo, ese disparo fugaz, como siempre nos tienen acostumbrados con la espectacular “This fire”. Su buen hacer y profesionalidad sobre el escenario para interpretar a la perfección su montaña de hits me hizo pensar que ya deben estar ocupando el trono musical con Coldplay y The Killers.

Para la que escribe Hot Chip firmaron la mejor actuación de la jornada. Su electropop cargado de percusión, junto con la particular voz del líder de la banda Alexis Taylor hizo romper caderas por doquier entre los que presenciamos su concierto el pasado viernes del SOS. Con “One Life Stand” recién sacado del horno, sonaron temas incluídos en el mismo como “Take it in” o el tema que da nombre al disco “One life stand”, sin dejar temazos de anteriores como “Over and over”, incluído en el album “The Warning”. Mención especial debemos hacer a la versión de “La loba” de Shakira, criticada por unos y celebrada por otros (a nosotros nos pareció un acierto, parecía un tema suyo) fue la sorpresa de la noche en cuanto a su repertorio. Para acabar nos dejaron con la esperadísima “Ready for the floor”, incluída en “Made in the Dark”, que quizá perdió un poco de garra al quitar base electrónica y aumentar la percusión. Aún así la gente respondió convirtiendo el escenario principal en una pista de baile a lo grande.
SABADO, 1 DE MAYO DE 2010 - ESTRELLA LEVANTE SOS 4.8

Con cierto retraso, debido a la nube que descargó lluvia y granizo de forma inesperada sobre la ciudad la tarde del sábado, se volvió a la actividad en el Escenario Estrella Levante. Encima del escenario Nada Surf, ofreciendo lo que sería unos de los mejores directo del festival. En total comunión con el público, los de Brooklyn comenzaron con “See these bones” de su penúltimo trabajo de estudio “Lucky”, tema que se va cargando en intensidad conforme avanza. No solo pudimos escuchar lo bien que suenan temas de este álbum como “Weigthless” o “I like what you say”, sino que nos presentaron, para emoción de un servidor, las nuevas canciones de su reciente álbum de versiones “If I Had A Hi-Fi”, con la descomunal adaptación del “Enjoy the silence” de Depeche Mode, más vibrante e intensa si cabe; o la de aquel grupazo español (tal y como dijo Dani Lorca) como lo fue Mercromina, haciendo lo propio con el “Evolution”. La contundencia de su sonido (nítido y preciso) más los arreglos de viento que aportó a la trompeta Martin Wenk (miembro de Calexico, que recibía en Murcia el cántico popular por su cumpleaños) tuvo en “80 windows” un espectacular resultado digno de mención. Al final, y con el público volcado no quedaba otra que saltar en “Always love” y bailar acompasadamente en “Inside of love” o gritar en “Blankest year”. Así es fácil conectar con un público e inyectarle una buena dosis de felicidad.

Con el ritmo a otra parte, así llegamos al escenario Jägermeister para ver en directo la rave de electro-pop molón que llevaron los bilbaínos We Are Standard. Sorprendente la marea humana congregada para pasar un rato de los más festivo a ritmo de temas de inmediato dinamismo tales como “Don’t give up” del segundo disco homónimo, “Other lips, other kisses” o en la versión “I’m waiting for my man” de los míticos Velvet. Lástima que los comentarios del cantante del banda Deu Txakartegi no estuviera tan acertados como su música, sobre todo al decir la chorrada de la noche:<somos de Biblao, pero nosotros somos de los buenos>. Sin comentarios…
Eran prácticamente las 10 de la noche, cuando saltaron al escenario Jägermeister el grupo L.A., el proyecto personal del mallorquín Luis Alberto Segura. Era mi primera oportunidad de ver a los Pearl Jam de Mallorca como les llaman algunos, y la sensación final fue buena. Su repertorio es escaso, repasaron los temas de su último disco “Havenly Hell” y otros de sus tres trabajos anteriores, desconocidos para la mayoría, con una buena lista de canciones pegadizas y redondas que gustaron y engancharon a un público entregado, hits como “Crystal clear” o “Stop the clocks” consiguieron rendir al personal que se agrupaba enfrente del escenario. Me parecieron una banda compacta, con un directo intenso, contundente y una personalidad arrolladora, dejando en sus fans, un buen sabor de boca. He de reconocer que su último trabajo, me enganchó hace unos meses, aunque es cierto que no aportan nada nuevo a la escena indie española, es un disco comercial destinado al gran público, y que Universal haya decidido apostar por ellos ya nos dice mucho, aunque no por ello hay que dejar de reconocer su calidad, sus buenas melodías y su sonido limpio. Utilizan una fórmula ya conocida con grupos como Vetusta Morla o los más recientes Supersubmarina (apuesto que serán los siguientes en explotar), canciones redondas, poderosos ritmos, estribillos pegadizos y un directo más que aceptable que hacen que se fijen con facilidad en nuestra memoria. Habrá que tenerlos en cuenta.

Preciosa actuación la de The Magic Numbers. Algunos los tildan de no encajar en este tipo de festivales, pero los consideramos justos y necesarios. Para abrir eligieron el tema “The pulse”, incluido en su próximo trabajo “The Runnaway”, que verá la luz en el próximo mes junio. La banda formada por las dos parejas de hermanos Gannon y Stodart, comenzaron a soltar su repertorio de grandes melodías pop. En sus composiciones no faltan las armonías entre las voces, así como una magistral interpretación de los temas en cuanto a instrumentos se refiere. Su actuación pasó de lo banal a lo espiritual, creando un ambiente único que esperamos ver alguna vez en sala, porque tienen que ganar y mucho. Temas como “Take a chance” o “Forever lost”, junto con “Love me like you” fueron los momentos más álgidos y celebrados entre los que disfrutamos y vivimos su actuación.

Que Madness ocupe el lugar que le corresponde nos gusta. Con esto nos referimos a que en otros festivales patrios han ocupado horas de tarde que poco entonan con el espíritu gamberro de la banda de Londres. Ataviados con sus habituales trajes, bombines y gafas oscuras, no pararon de saltar en el escenario derrochando energía; quién diría que comenzaron como grupo en el ’79… Poco a poco comenzaron a llegar hordas de gente llamados por los ritmos ska y reggae que caracterizan a los ingleses. Su repertorio hizo un repaso por su extensa trayectoria, deleitándonos con el ska “One step beyond” que fue un desmadre nada más comenzar su actuación con gente bailando y saltando cogidos del brazo. Tampoco faltaron “Baggy trousers”, “House of fun”, así como los grandes temas de la noche “It must be love” y “Our house” que hizo cantar a todo el festival, aunando unas cuantas generaciones en ese momento. Para que digan que los ochenta no están de moda.

Tras el éxito cosechado en su reciente gira norteamericana, Los zarautzarras Delorean aterrizaron en Murcia para, ya por fin, presentar en España su último álbum “Subiza”. Bastante mejorados en su directo tras la última vez que los viera en el pasado Ebrovisión, pudimos comprobar que los nuevos temas cobran soltura y brillan de una forma casi más contundente en el formato compacto, “Stay close” y “Real love” así lo atestiguan. Pero no todo su merecido éxito lo han conseguido con este disco, buena parte de la culpa la tomó el fantástico Ep “Ayrton Senna” y , aunque todavía no me acaba de convencer en directo la que fuera mejor canción nacional del pasado año para nuestra web, “Deli”; no cabe duda que es un subidón de adrenalina descomunal y vertiginoso, el cual hace que no pares de bailar. En definitiva, una actuación para el disfrute y muy recomendable, con unos Delorean que han engranado bien la máquina generadora de ritmos apropiados para un festival si lo que buscas en gastar suela en el cemento.
Con retraso de 10 minutos, salieron Love Of Lesbian, grupo que si a día de hoy no has podido ver es porque no quieres, ya que están inmersos en una gira extensísima por la península presentando el tercer disco de su trilogía en castellano, su “1999”. Acostumbrados a montar la fiesta sobre el escenario, observé a un Santi Balmes más apático que de costumbre, no siempre se puede repetir vestido y pretender que te quede bien… Concierto corto, en donde se notaron algunos problemillas de sonido que aún así no enturbió el ambiente festivo generado (yo no sabría decir, cuando abandonamos a duras penas el escenario Jägermeister, si habría más gente que en Madness…). Comenzaron con “Allí donde solíamos gritar” y terminaron con sus trajes de “amante guisante” en su particular coreografía rítmica de “Algunas plantas”. Por el camino también disfrutamos de otros temas del resto de sus dos álbumes en castellano, tales como “Noches reversibles”, “Los colores de una sombra”, “Me amo” o “Houston, tenemos un problema”. Si se han quedado con más ganas, no duden en verles en sala, ya que la actuación en el SOS 4.8 fue escasa en el cancionero (por la limitación horaria) y en actitud (por motivos desconocidos).
Ataviados con sus particulares gafas negras con linternas, irrumpieron en el escenario los hermanos Harnoll. Orbital constituyó toda una sorpresa para nosotros, ya que no los habíamos visto nunca en acción. Su particular visión de la electrónica nos supo a gloria. Y es que dieron un repaso a su repertorio, con temas incluídos en su disco del ’93 “Orbital 2”, junto con otros temas como “Impact the herat is burning” o el tecno progressive de “Satan”, haciendo entrar en trance al público. Además se marcaron una remezcla de Belinda Carlisle que aún echó más leña al fuego.

Y como fin de fiesta, nadie mejor que Norman Cook o lo que es lo mismo Fatboy Slim para que el ambiente no decaiga. Con los primeros acordes de “Right here, right now” los rezagados iban acercándose hasta el escenario para disfrutar de geniales sesiones del señor Cook que sabe mover al personal como nadie.
Así, tras muchas horas de festival de trepidantes directos, con grandes sorpresas y alguna que otra decepción, pero siempre con el buen sabor de boca que permanece a día de hoy tras haberlo dado todo (de ahí el cansancio acumulado durante la semana posterior), nos despedimos del Estrella Levante SOS 4.8 hasta la próxima edición, esperando que logre ser tan estimulante artísticamente o más que en la presente edición.