Se presentaba esta edición del Ciclo Pop Rock algo descompensada, y es que uno no podía evitar pensar que hubiera sido del cartel si finalmente hubieran prosperado las negociaciones con Matt Ward… Aún así, y a pesar de la reducción de 3 a 2 días, había atractivos suficientes para disfrutar de una sesión deliciosa de folk-americana el viernes y de ritmos más contundentes el sábado.
El Viernes fue el día más interesante para servidor, y es que no creo que sean muchas las veces que artistas de la talla de Lambchop y Damien Jurado pisen tierras granadinas.

El de Seattle abrió la velada con su aspecto gélido y su viaje por la duermevela resultó excitante a la par que descorazonador. Sus viñetas folk, de crudo trasfondo emocional calaron hondo, pero dejaron al personal a medias por la falta de esos arreglos que tan bien le han sentado en su último disco, el excelente “Caught in the trees”.

Tras un aperitivo de tal nivel, Kurt Wagner y cía. Tomaron sus lugares y arremetieron con un precioso show de americana de altísimo nivel, que vinieron a suponer el segundo gran concierto que nuestra ciudad vive en apenas un mes, tras el éxtasis alcanzado con Wilco hace algo menos de un mes. Una banda pulcra, engrasada, elegante y entregada, que deslizó sus gotas de talento sin dejarse apenas nada en la reserva. Que un concierto de una hora y cuarto de una banda que te gusta mucho, incluya tus 2 canciones favoritas de la banda, cuando éstas son de un álbum no precisamente reciente como es “Nixon”, es para estar eternamente agradecido; ésas “Grumpus” y “Nashville Parent” me hicieron alcanzar el cielo por unos minutos y estuvieron perfectamente arropadas por los ya clásicos números que constituyen “A Woman” o “Sharing a Gibson with M. Luther King” – de su reciente "Oh (Ohio)". Sin duda, recital emotivo y brillante que se quedará grabado en la retina de un público que despidió a la banda de pie y aplaudiendo a rabiar. Y sí, Kurt era como me lo imaginaba: el Woody Allen de la americana.
El Sábado presagiaba un descenso de nivel, pues por un lado brillaba sobremanera la enigmática Martha Wainwright, decidida a reivindicarse como algo más que la hermana de Rufus, y dos bandas como los sevillanos Pony Bravo y los americanos Don Caballero que aportaron los ritmos más contundentes de la velada.

Lo de Martha fue el triunfo de una voz privilegiada y un carisma incuestionable; cercana, sincera, honesta, nos emocionó con apenas una acústica y un piano, y nos asombró cuando entonó en francés algunas de las piezas de el homenaje a Edith Piaf que ha grabado recientemente. Por si alguien lo duda, me quedo mil veces con la belleza austera de su anterior y homónimo disco, y en especial de la hermosa “Factory” que brilló por encima de las demás, antes que la sobreproducción y el sonido FM de su reciente “I Know You're Married But I've Got Feelings Too”, de gran título pero tibios resultados.

Los sevillanos Pony Bravo, a los que no había tenido el gusto de escuchar antes, convencieron a base de mezclar ritmos oscuros y crepusculares a lo Manta Ray, con una lírica que bebe directamente de la tradición andaluza. Buena presencia, seguridad y mucho nervio gracias a una sección rítmica encomiable, que arrancaron más de una ovación entre el respetable. Mención especial a la delirante historia escondida tras la curiosa “La Rave de Dios”.

Para el final quedó el grupo de más difícil digestión, los venidos a menos Don Caballero. Su art rock poliédrico fue sobrado en fuerza pero falto en transimisión, o al menos así lo percibí. Probablemente su inclusión en el cartel no era lo más aconsejable tras los grupos y solistas que les precedieron, más en la onda folk, americana a excepción hecha de los ya mencionados Pony Bravo. Su concierto se hizo largo y fue inevitable encontrarlos desubicados en el contexto del Ciclo.
Otro año más el Ciclo Pop Rock se mantiene como una propuesta de gusto exquisito y sin parangón en nuestra ciudad, poco habituada, por desgracia, a saborear platos tan delicatessen. Esperamos que el año que viene se vuelva a la fórmula de 3 días, para no dejarnos con ganas de más, y que la gente siga respondiendo como lo han hecho este año (lleno total los dos días).











