
“¡Qué frio!” fue la frase más comentada por los artistas que actuaron en la primera edición del INDIELX, pero es que es casi invierno y hacer un festival al aire libre por muy mediterráneos que nos creamos pues tiene este hándicap. La verdad que para ser la primera edición fue sin duda un éxito rotundo (y es que la promotora Low Cost Festival va como San Miguel, triunfando por donde pasa!), que ni la citada sensación térmica que vivimos, ni el cambio de emplazamiento in extremis hizo enturbiar nuestro encuentro con la música en tierras ilicitanas.
En relación a los problemas que hubo con la ubicación del festival, la solución acordada de celebrarlo en el Parque Municipal que fue perfecta, sin problema de aparcamiento, cerca de las estaciones de bus y tren y del centro histórico para degustar la gastronomía típica, además, ¡qué mejor que ir a un festival en Elche y estar rodeado de su bello palmeral!
Como era de esperar solo notamos el sold out del festival con la actuación de Vetusta Morla, supongo que ya sabéis porqué, y si no os lo intentaremos explicar un poco más adelante… Yo lo tengo claro, hoy en día para que a un organizador de tales eventos obtenga rentabilidad, o está muy bien subvencionada la actividad o hay que tener siempre en la agenda el teléfono de Lori Meyers, Vetusta Morla o Love of Lesbian; de otra forma no se garantiza el éxito…
Bueno, vamos al grano que nos enrollamos mucho:
Los primeros en actuar fue el grupo alicantino Oh, Libia!, que ofreció un buen directo, aspecto que a veces cuesta conseguir si eres el primero en subirse al escenario. Ésta banda de ocho músicos empezó a caldear la fría noche ilicitana con el folk psicodélico de su disco de debut homónimo, dejando un buen sabor de boca a la espera del nuevo material que están grabando.

Llegó de manera puntual el turno para los valencianos de Alaquás, Supermosca. ¿Alguien se acuerda de esa banda llamada Haven que tocó en el FIB hace aproximadamente diez años? Pues. al escuchar a los amigos de Supermosca, me recordaron muchísimo a esta banda, en donde las melodías y la intensidad vocal de David Lozano llegan por momentos a emocionarme y estremecerme de la misma manera que cuando vi a Haven en directo. Les auguro un buen futuro a esta banda, que sin descubrir la pólvora logran transmitir, cosa que hoy en día no es muy fácil dentro del panorama nacional…

Varri Brava
Con Varry Brava yo no puedo ser muy objetivo, no me gustan nada, demasiada verbena hortera para mi refinado corazón. Aunque también es verdad que en las nuevas canciones que presentaron y que se publicarán en febrero se observa un atisbo de madurez compositiva que haga que pueda merecer la pena ofrecerles una segunda oportunidad. Destacamos la correcta versión que hicieron de la “Fiesta de los maniquíes” de Golpes Bajos.


Maga
¡Ay, qué malo es el paso de los años!, verdaderos cambios generacionales que hacen que allí donde todo el mundo solía gritar (como diría el bueno de Santi Balmes) ahora no te conozca ni dios. No es tan significativo en el caso de Maga, pero sí que se notó… Los que cantaban su nuevo single “El ruido que me sigue siempre” y “Sal y otras historias” (el otro primer single del disco pasado “A la hora del Sol”) no tenían ni pajolera idea de sus clásicos “Agosto Esquimal” y “Diecinueve”. En algún caso también pasó al contrario... El hecho fue que el trío sevillano, ahora para sus directos transformado en cuarteto, estaba presentando su recién publicado álbum “Satie contra Godzilla”, siendo la mayoría de las canciones desconocidas para un público demasiado expectante y parado. Esto no ayudó a calentar la atmósfera ni aun cuando al final del concierto Miguel Rivera intentará cambiar de tercio con los clásicos antes comentados. Por cierto, los nuevos temas están a un nivel excepcional destacando “De memoria” y “El gran final”. En conclusión, yo creo que Maga están ahora a un nivel excepcional tanto creativo, como acabamos de oír en su nuevo álbum, como encima del escenario, solo hace falta tiempo para sedimente más sus nuevas canciones y por qué no, idear un setlist un poco más acorde a las circunstancias…

Vetusta Morla
Llegó la hora, las 00:00h y salió al escenario Vetusta Morla, banda madrileña que con su último álbum “Mapas” se han consagrado como una de las bandas más seguidas y queridas del panorama nacional. Su cantante Pucho es sin duda el ídolo de hordas de fans de adolescentes y no tan adolescentes… como pudimos comprobar. Con el recinto abarrotado, Elche vibró con la actuación estrella de la noche, la que el público estaba ansiando desde el primer momento, y que no pararía de cantar hasta el final apoteósico con “La cuadratura del círculo”.
Tras las primeras canciones ya había sacado las siguientes conclusiones sobre el éxito de esta banda que parten de: un rotundo directo en donde las guitarras (de acordes simples pero pegadizas) junto con una brutal potencia en la percusión hacen que te envuelvan desde el primer momento; una voz peculiar, personal y muy cercana a despertar emociones, lo cual hace que sea propensa a ser continuamente tarareada; y por último, unas composiciones, que si ser del todo complejas, comunican un mensaje y transmiten; es decir, pop en esencia vitalista y animoso del agrado de una gran diversidad de oyentes.
No vamos a citar una solo relación de canciones porque en líneas generales todas estuvieron a un gran nivel, aún así destacamos la dedicación del tema “Un plan mejor” (no publicada en ninguno de sus dos discos) a los enfermos de SIDA, la inclusión de numerosos instrumentos que enriquecen de forma sonora su directo y la energía que irradia su música en directo, que junto a un expresivo Pucho, logran siempre la comunión con su público.
Con el buen sabor de boca que nos ha dejado este INDIELX, algo raro por la fecha pero muy necesario por la demanda que hoy se vive de música en directo, esperamos que no haya sido solo un tímido rayo de sol de invierno sino que se consolide en nuestra agenda musical, porque sin duda allí estaremos.
Fotografía: Helena Blanca











