PODERIO DESBORDANTE

Cuando uno recibe más de lo que espera al final todo suele derivarse en un asombro y perplejidad dignos de mención. Fue así como, tras más de dos horas de concierto de los de Hoboken (New Jersey), nos dejaron a los que asistimos a su actuación en Valencia. Convencieron sin desconfio ni trampa, con un poderío desbordante que solo la experiencia abismal de más de dos décadas dedicadas a la música y 13 álbumes de estudio puede llegar a generar.
Así fue como pasados 10 minutos de la hora fijada, Ira Kaplan, Georgia Hubley y James McNew subían al escenario para ofrecer un espectáculo que deambularía por infinidad de estilos musicales, imposibles de enumerar todos (rock, pop, noise, folk,…), generando compases de verdadera furia de rugidos guitarreros con otros en donde la candidez melódica copaba todos nuestros sentidos.

Fue “And the glitter is gone”, de su último y aplaudido álbum “Popular Songs” (Matador ’09), la escogida para que Ira Kaplan empezara con su calentamiento de ruido y distorsión en donde totalmente poseído aporreaba su guitarra y giraba reiteradamente las clavijas de su guitarra para conseguir sonidos inimaginables. En contrapartida, a mitad de concierto se dio paso a una tanda de canciones de susurros pop de una belleza inimaginable en donde toma el control vocal Georgia, para así ofrecernos temas como “I’m on my way” y “When it’s dark”, del citado último álbum, o “Tom Courtenay” del “Electr-o-pura” (Matador ’05) , que en un acústico de lo más íntimo dejaban asombrados a un público que ya estaba metido en bolsillo y que esta vez sí se comportó de forma ejemplar respetando estos momentos de especial silencio. Por el camino, fueron sonando temas clásicos como “Stockholm syndrome” (pero por Dios qué buena es esta canción!) del “I Can Hear the Heart Beating As One” (Matador ’97), Flying Lesson (Hot Chicken #1) del “Electr-o-pura” (Matador ’05), o el rock & roll desenfrenado de “Watch out for me Ronnie” de su álbum “I Am Not Afraid of You and I Will Beat Your Ass” (Matador ’06).



Digno de mención fue observar con qué sobriedad y facilidad James y Georgia logran mantener el ritmo con el cual se forma el esqueleto de la gran mayoría de las canciones de Yo la Tengo, dejando toda la libertad a Ira para que vaya construyendo sonidos que se van clavando como alfileres dentro de ese armazón, dotándoles de una revulsiva innovación sonora que es digan de alabar. No sólo Ira es un maestro guitarrero experimental de la distorsión: descargando con furia su mano sobre la guitarra, acercándola a los amplificadores y metiendo entre las cuerdas el mango de unas maracas; sino que también lleva la distorsión a su dominio con el piano, como bien constata uno de las mejores canciones de reciente creación de la banda, su “Periodically double or triple”, que enlazó de forma espectacular con el “Nothing to hide” más garajero que nunca; brutal.

Seguidamente los de New Jersey nos tenían preparados para el final la mítica “Sugarcube”, que como es de esperar fue cantada en pleno éxtasis efervescente de los asistentes, y como colofón la duradera a la par que intensa “Pass the hatchet, I think I’m goodkind”.
En los dos bises de tres canciones cada uno pudimos observar el ritmo simultáneo contenido en Georgia y James a la percusión en “Autumn Sweater”, otro éxito extraido del “I Can Hear the Heart Beating As One” (Matador ’97), además de un cierre de lo más dulce con la revisión del “Dreaming”, que se puede encontrar en el disco de rarezas que se incluye en la edición limitada de su recopilatorio Prisoners Of Love (Matador ‘05).

Así pues, con más de dos horas de concierto en un total de 22 canciones, puedo asegurar que, fuera de modas, Yo la Tengo me siguen gustando en directo incluso más que la primera vez que los viera hace más de diez años, y que su actuación en Valencia es, sin duda, y de momento, el mejor concierto del año para un servidor. Si pensáis que ya no os pueden sorprender…yo de vosotros no me los perdía y apuntaría fechas aprovechando que todavía están por aquí.
Fotografía: Helena Blanca











