EL PEQUEÑO GRAN HOMBRE
Una silla y una funda de guitarra son los únicos artificios que adornaban el escenario esperando la salida de Kristian Matsson, nombre que se esconde bajo el exagerado pseudónimo artístico The Tallest Man On Earth.
Nada más pisar el escenario, comenzó su actuación y todavía no se había escuchado ni un acorde salido de su guitarra. Matsson apareció tímido con armado con su guitarra y volvió al backstage para colocar otra en el suelo. Curioso se asoma al borde del escenario para comprobar si estábamos ahí y comienza su recital.

La nueva promesa del folk y enésimamente comparado con Bob Dylan, demuestra personalidad y tablas en el escenario. Con su nuevo trabajo bajo el brazo, titulado “The Wild Hunt” (Dead Oceans, 2010). Su peculiar forma de enfatizar las canciones con la guitarra y con la entonación de su rasgada voz, aleja y personaliza su particular repertorio.

Siempre divertido, jugaba con el público al término de sus canciones y no para de moverse y mover la silla vacía que pocas veces tenía el uso que debe. Busca la cercanía con el público asomándose o incluso sentándose en el filo del escenario, cercanía que le quita la oscuridad del teatro pero que los solventa con diálogos ocurrentes en el público.
Así, como si una obra de teatro se tratase, nos va presentando su repertorio incluido en sus dos discos hasta la fecha. Temas como “The Gardener”, incluído en su disco anterior “Shallow Grave” (Dead Oceans, 2008) o temas nuevos como “Troubles will be gone” nos hacen viajar por los áridos paisajes de EEUU, aunque su artífice sea sueco.

Con “King of Spain” declara su amor a España, canción hecha de típicos y tópicos españoles pero con cariño, recalcado por él mismo en el show y prometiendo que aprenderá castellano para la próxima gira.
Sorpresas como las versiones de “These Days” de Nico, o la versión de la elegante canción de Sade “By Your Side”, junto con la aparición de su novia que hizo los coros y ayudó a la interpretación de una de las últimas canciones del show, enriquecieron una actuación que se prevee que tenga un punto y seguido.

Su particular actuación cierra así con honores esta primera entrega del ciclo Fonorama. Esperamos con expectación la próxima.
Fotografía: Enrique Insa











