RITMO EN VENA
El Domingo 28 de Marzo fue el día escogido para presenciar en Valencia como se desenvolvían en directo tres hermanos criados y amamantados con la música. La sala repleta, en gran parte, por un público maqueado para la ocasión, vistiendo sus mejores galas (desfile de auténtica moda Rockabilly) y dispuesto a bailar sin freno.

Así, con el ritmo en vena, los hermanos Durham, procedentes de Londres nos hicieron disfrutar de una música rescatada de los años 50, con un extenso abanico de sonidos que van desde el Rockabilly, al Rock n´Roll, pasando por el Blues, el Country, Swing,…


Kitty, Daisy & Lewis, jóvenes londinenses veinteañeros llenos de desparpajo y soltura, son en la actualidad grupo de moda cuando ahora se habla de Rockabilly. En directo el trío va acompañados de Ingrid Weiss al contrabajo, madre de los niños (que fue batería de The Raincoats), su padre, Graeme Durham, a las guitarras, y el legendario Eddie “Tan Tan” Thornton (uno de los músicos que grabó el legendario "St. Peppers" de los Beatles) a la trompeta. Con sus dientes separados y su tupé negro, Kitty, Daisy & Lewis no dejaron todo le concierto de alternarse de posición e instrumentos, igual tocaban la guitarra que el piano, el banjo, el ukelele, el trombón, la armónica, el xilófono o el acordeón.

Comenzaron su show con Kitty y Daisy entonando a capella una intro, tras la cual llegaría la impresionante "Mean Son of a Gun". A partir de aquí el concierto se conviertió en una jam de raíces. Por medio dieron un repaso las geniales canciones del début homónimo, publicado en 2008 por Sunday Best y distribuido por PIAS, como "Polly Put the Kettle On", "Buggin' Blues","Honolulu Rock-A-Roll-A", de claro aire Hawaiano, "Going Up the Country", "I Got My Mojo Working", "Hillbilly Music", y alguna canción de lo que será su nuevo disco.
En su concierto en directo estaba casi toda la tradición musical norteamericana, desde el blues del Delta al folk de los Apalaches, desde Nueva Orleans a la frontera mejicana... ¡y encima se atreven con el reggae!

Al final del concierto, Lewis y Kitty, nos ofrecieron una divertida lucha de compás entre acordes de piano y guitarra, en donde no sabría decir quien salió mejor parado…
Llama la atención, que unos post-adolescentes de Londres retomen y revitalicen la tradición musical americana, pero los tiempos están cambiando… Desenfundad vuestro peine y atusaros el tupé... ¡qué vuelven los 50!
Fotografía: Helena Blanca











