¿CANCIÓN ILUSTRADA O ILUSTRACIÓN CANTADA?
Por fin volvíamos a ver un lleno en el Teatro Isidoro Máiquez, y es que la ocasión así lo valía: Kevin Johansen y Ricardo Liniers venían a presentarnos su nuevo espectáculo audiovisual "Oops". Tras colgar el cartel de “no hay billetes” en Madrid y Barcelona, el público granadino no fue menos y respondió como no podía ser de otra forma: abarrotó el teatro y disfrutó cada momento del espectáculo.
Sin otra arma que su guitarra, el estadounidense de madre argentina Kevin Johansen hacía un repaso a lo largo y ancho de su peculiar discografía. Artista de difícil definición, toca todos los palos: cumbia, rock, milonga… hay para todos los gustos. Y así lo explicaba anoche el propio Kevin,.
Por otro lado, Ricardo Liniers Siri, más conocido como Liniers, gran amigo de Kevin y mejor ilustrador, sus trabajos aparecen en revistas de prestigio como Rolling Stone, Spirou y La mano, entre otras, con sus ilustraciones de perversa inocencia.
Como si del salón de su casa se tratara, ocuparon sus puestos, Kevin se sentó arropado por su guitarra y Liniers ocupó su mesa de dibujo llena de lápices y pinceles y comenzó el espectáculo. Mientras Kevin desarrollaba sus canciones, Liniers iba ilustrando a su modo el contenido de las canciones. Entre las letras de Johansen y las ilustraciones de Liniers las canciones adquirían, si cabe, más ironía y humor.

Kevin, además nos iba contando las historias que había detrás de cada tema, como por ejemplo en “El Palomo”, que la dedicó a todos los palomos humanos en celo que había en la sala. También en “No voy a ser yo”, tema con ritmos uruguayos, ambas incluidas en el disco del 2005 “City Zen”, nos explicó que la letra la escribió Jorge Dexler, pero que respetó el título que le había puesto Johansen.

Gran detalle el que tuvo Liniers, por el público lanzando sus dibujos en forma de avioncitos. En la primera ocasión, bajó del escenario y subió hasta arriba del teatro para dejar caer su avión, que en ésta ocasión acabó partido en dos. En la siguiente ocasión fueron ambos, Liniers y Johansen los que abandonaron el escenario para regalar otras dos ilustraciones. Enhorabuena a los premiados.
Una crítica a los turistas es “Puerto Madero”, incluída en “Sur o no Sur (’02)”, que cuenta en espaninglis (de hecho Kevin la presentó como “Puertou Maderou”) los lugares donde terminan todos los turistas en sus viajes y dijeron además que la jornada siguiente la dedicarían a hacer un poco de “Puertou Maderou” por Granada.

Y llegaba la genial “Chedonals o Mcguevaras”, incluída en “Nada (’00)” tema que surgió a la salida de un concierto de RATM, donde se vendían camisetas del Che como otro producto más, consumismo puro. En “Hindue Blues” (“Sur o no Sur (’02)”), dejó a un lado su guitarra para coger un banjo al que le incorporó una regla serrada, cuyo resultado fue un sonido que más que de un banjo parece de un sitar.

Además de repasar su repertorio, Johansen nos regaló algunas versiones como por ejemplo “Hotel California” de los Eagles (rebautizada como “Hotel Patagonia”) o “Take On Me” de A-Ha, con baile de Liniers incluido.
Antes del bis, nos deleitaron con el bolero “Oops” (“City Zen” (’05)), canción que da título al libro de ilustraciones, la milonga “Daisy” (“Sur o no Sur” (’02)) o “S.O.S tan Fashion” (“Logo” (’07)), crítica al “moderneo” en toda regla, que Kevin presentó como canción protesta y que interpretó con una bonita guitarra rosa de Hello Kitty.

Y llegó el bis y para nuestra sorpresa hubo un cambio de papeles, Kevin ocupó la mesa de dibujo y Liniers se hizo con la guitarra y la armónica para hacer una versión del clásico de Bob Dylan “Knocking on Heaven’s Door”. Una vez ocuparon sus sitios correspondientes, nos ofrecieron una versión que estrenaron para el público granadino y no fue otro el “Perfect Day” de Lou Reed. Para cerrar la actuación terminaron con “Logo”, tema que da título a su ultimo álbum, y “Guacamole”, incluída en “Nada” (’00).
Desde Dominique A, no veíamos al público del teatro Isidoro Máiquez tan entregado y puesto en pie para despedir a estos dos geniales artistas, y es que no es para menos: mezclar buenas canciones con letras cargadas de ironía, cantadas con gusto y además ilustradas en el momento, no tiene precio.
Sin otra arma que su guitarra, el estadounidense de madre argentina Kevin Johansen hacía un repaso a lo largo y ancho de su peculiar discografía. Artista de difícil definición, toca todos los palos: cumbia, rock, milonga… hay para todos los gustos. Y así lo explicaba anoche el propio Kevin,
















