YOGA COUNTRY EN IMÁGENES
Esta nueva entrega del Ciclo Fonorama nos traía una propuesta del todo novedosa e interesante: la posibilidad de disfrutar de una película de Aki Kaurismäki con una banda sonora interpretada en directo de la mano de Huntsville.
Lo de Hunstville es un caso difícil de catalogar. Esta banda es capaz de mezclar sonidos auténticamente americanos, que salen de los acordes del banjo y de la pedal steel guitar de Ivar Grydeland, junto con sonidos más electrónicos de samplers y las melodías creadas por el tenori - on. Con ello consiguen un sonido totalmente hipnótico que te hace meterte más en la historia que se cuenta en la película.
En su particular y personal sonido, es también de vital importancia la percusión llevada a cabo con maestría por Ingar Zach. Junto con la guitarra eléctrica de Ivar hacían enfatizar el sonido en los momentos cumbres de la película y mezclaba los sonidos de la batería con sonidos metálicos acariciados por el arco de un violín y la sonoridad tan particular del shruti box. Por su parte, Tonny Kluften aumentaba con su bajo la expectación en los momentos de más acción de la película.
El film que se presentaba era Juha (1999) que cuenta la historia de un matrimonio que vive austeramente en una casa de campo formado por Juha y Marja. En uno de sus días invadidos por la rutina aparece en sus vidas Shemeikkan, cambiando sus vidas por completo. Shemeikkan arrastrará con engaños a Marja a una red de prostitución y a Juha a la locura. La cinta cuenta con imágenes sencillas una historia desgarradora contada con las palabras justas.
Fotografía: Juanse Quiñones
Lo de Hunstville es un caso difícil de catalogar. Esta banda es capaz de mezclar sonidos auténticamente americanos, que salen de los acordes del banjo y de la pedal steel guitar de Ivar Grydeland, junto con sonidos más electrónicos de samplers y las melodías creadas por el tenori - on. Con ello consiguen un sonido totalmente hipnótico que te hace meterte más en la historia que se cuenta en la película.

En su particular y personal sonido, es también de vital importancia la percusión llevada a cabo con maestría por Ingar Zach. Junto con la guitarra eléctrica de Ivar hacían enfatizar el sonido en los momentos cumbres de la película y mezclaba los sonidos de la batería con sonidos metálicos acariciados por el arco de un violín y la sonoridad tan particular del shruti box. Por su parte, Tonny Kluften aumentaba con su bajo la expectación en los momentos de más acción de la película.

El film que se presentaba era Juha (1999) que cuenta la historia de un matrimonio que vive austeramente en una casa de campo formado por Juha y Marja. En uno de sus días invadidos por la rutina aparece en sus vidas Shemeikkan, cambiando sus vidas por completo. Shemeikkan arrastrará con engaños a Marja a una red de prostitución y a Juha a la locura. La cinta cuenta con imágenes sencillas una historia desgarradora contada con las palabras justas.
Fotografía: Juanse Quiñones











